Hace no muchos años, la facultad de Ciencias Biológicas tenía un clima hostil entre sus representantes. Recuerdo lo frecuentes que eran las peleas entre el CACB, el Territorial y la pastoral, donde todos tenían proyectos que corrían por caminos separados.
Es evidente que distintos representantes tienen distintas funciones, y deben encargarse de diversos problemas, sin embargo, es precisamente la unidad el elemento que novatos como yo en aquel año exigíamos a nuestros representantes.
Este año la unidad le ha ganado a la división. Este mismo boletín es testigo del trabajo cooperativo que ha protagonizado el CACB, el Consejero Académico y el Consejero Territorial. Claro está que la facultad necesita que sus representantes “remen hacia el mismo lado” porque todo aquel trabajo que hagamos juntos no solo le hará bien a nuestra facultad, sino que también fortalecerá los lazos y la potencia de aquellos temas en que se quieran avanzar.
No obstante, la pretensión de unidad entre los representantes debe seguir fortaleciéndose. Los desafíos para avanzar en este tema son principalmente dos: i) sumar e institucionalizar el trabajo de los delegados de generación y ii) integrar el trabajo de la pastoral que hasta ahora no ha querido unirse.
Finalmente, quiero reiterar que la Facultad de Ciencias Biológicas la hacemos todos y la importancia de trabajar unidos radica en que todos tienen algo que aportar desde sus distintas perspectivas. También quiero invitar a la Pastoral y todos quienes estén interesados de hacerse parte y colaborar para que cada día esta facultad se haga más fraterna y participativa.
Gonzalo Oyanedel Vial
Consejero Territorial
3ero Bioquímica
@goyanedelv
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